Compartir casa (temporalmente)

Cuando decimos que algo es para guiris o que es una turistada, nos referimos a algo que ha perdido el encanto de lo auténtico y que se ha masificado.
La mayoría tendréis una foto con turbante a lomos de un camello despeluchado en una caravana falsa a las “puertas del desierto”, una instantánea sobre un burrito subiendo o bajando las escarpadas cuestas asfaltadas de una isla griega o un vídeo en un carro tirado por caballos que tienen que esquivar los autobuses de alguna capital.
Pero aunque en ese momento nos dejemos llevar, al menos a mi me pasa, no podemos evitar pensar que para eso no hacía falta venir tan lejos, que mejor hubiera sido verlo en un reportaje por la tele o visitar algún parque temático.
Viajar no es eso.
Viajar es visitar sitios pero también conocer a la gente de estos sitios. Y de esto quiero escribir hoy. De compartir momentos con anfitriones e invitados. Una alternativa al turismo de hotel.

Como ya hemos recogido en pasadas entradas, compartir no es nada nuevo pero se potencia tremendamente con las nuevas tecnologías.
Desde antes de los ordenadores existe Servus, un sistema basado en una lista en papel (sí, sí, en papel) con los teléfonos de los miembros de cada pueblo o ciudad.
Para disponer de la lista, tienes que pagar una pequeña cantidad de dinero aunque, como podéis imaginar, lo difícil aquí no es ahorrar para poder pagar la lista, sino conocer a gente de confianza y que confíe en tí para pasártela.
El primer servicio online de este estilo fue el Hospitality Club. Y de creación más reciente pero con el mismo espíritu, Couchsurfing.
Basta con seguir los dos vínculos para, en segundos, comprobar cuál es el antiguo y cuál es más nuevo aunque, más o menos atractiva, las dos página os darán toda la información que necesitéis y que, a grandes rasgos, describimos a continuación.

Por cualquiera de las vías anteriores, el primer paso es registrarse para ofrecer ayuda a viajeros que visitien tu ciudad. Puedes ofrecer la habitación de invitados de tu casa, tus servicios como guía para pasear por la ciudad y ayudar a descubrir los rincones que no salen en las guías u organizar una cena en casa para dar a conocer la gastronomía típica practicando idiomas.

Si eres un buen anfitrión, tus invitados hablarán bien de tí y así te será más fácil ser el invitado cuando seas tú el que está de vacaciones.
Está claro que aquí lo principal no es viajar gratis sino conocer de verdad los sitios que visitamos.
Por ello, habrá que estar preparado para conocer gente realmente interesante y que nos ayude a descubrir lugares fascinantes y auténticos pero también para dormir en camas separadas con mantas trasnochadas y a usar duchas en baños que necesitan reformas urgentes.
Aquí encontraréis una descripción más detallada y, sobre todo, en primera persona de la experiencia de viajar así.

¿Alguno de vosotros tiene más experiencias como anfitrión?¿Y cómo invitado?
¿Alguien se apunta?

Foto CC de jaione_sweden

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s